Relato ganador del 2do. lugar en el Torneo de Relatos de Rol

Relato ganador del 2do. lugar en el Torneo de Relatos de Rol

La Comisión de Rol tiene el gusto de compartir con todos ustedes el relato ganador del segundo lugar en el "Primer Torneo de Relatos de Rol". Esperamos lo disfruten tanto como nosotros.

Autor: Santi.
Título: "La Flor de la Azalea"


La Flor de Azalea


Cuenta la leyenda que un jóven Cazador, llamado Déralo andaba sin rumbo por el bosque. Se encontró con muchas criaturas, entre ellas, bandidos, arañas, serpientes, murciélagos, lobos y asesinos. Para conseguir oro y poder comprar los víveres para su tribu, la tribu de ‘’Los Lenguas’’, debía conseguir pieles de lobo, oro y demás objetos que le sirvieran a la hora de ganar dinero.


Muy feliz llegó a ver a su tribu, ya que había conseguido cincuenta pieles de lobo, dos mil monedas de oro, treinta y cinco pieles de oso pardo y algunas túnicas y armaduras. Su tribu pudo comprar mucha comida y armaron un gran banquete, se repartieron las ropas para cada uno y se pusieron a comer. Todos estaban muy orgullosos de él.


La hija de Déralo siempre aspiró a ser una gran cazadora, como su padre y se veía en el futuro luchando contra grandes bestias de todo tipo. Ella quería seguir los pasos de su padre, por eso, quiso ir a verlo cazar.


Apenas partió Déralo, su hija, Azalea lo siguió por el mismo camino que tomaba su padre. La niña lo vio moviendose tras unos árboles y se adelantó para ver mejor. La pequeña cazadora se llevó una gran sorpresa al descubrir que su padre estaba quitandole sus posesiones a un anciano.


Azalea empezó a retroceder y se escondió entre los árboles, de repente escuchó un grito que cesó al instante. Déralo en realidad era un asesino, y conseguía todo matando a las demás personas. La niña, muerta del miedo corrió lo más rápido que pudo, pero en un momento, una piedra la hizo tropezar y cayó. Déralo corrió para ver qué se movía tras los árboles y vio que en el suelo estaba su hija llorando.


-‘’No te me acerques padre’’- exclamó la niña mientras que lloraba desconsoladamente.


Déralo se sintió decepcionado de él mismo y también largó a llorar. La niña se levantó y corrió de su padre, en el camino se encontró con un oso pardo. El oso la revolcó contra una roca en medio de la arena y de inmediato le quitó la vida. Su padre empezó a buscarla por el bosque, hasta que encontró su cadaver en la orilla del mar. Su sangre derramada coloró la arena de rojo.


Déralo, desde ese entonces, se propuso encontrar a ese oso y hacer venganza, por la muerte de su hija. Se pasó toda la noche buscando a la gran bestia, pero no apareció. Decidió volver con su tribu y descansar. Todos le preguntaron por qué no traía ningun objeto y dónde estaba Azalea. Él permaneció callado hasta el día siguiente.


Apenas despertó, le contó a todos quién era en realidad y qué hacía para conseguir lo que quería. Todos lo miraron aterrorizados y los niños más pequeños se pusieron muy tristes al enterarse que su amiga, Azalea, estaba muerta. No querían entender lo que estaba sucediendo.


El cazador siguió buscando al oso, pero no lo podía encontrar. Halló algunas huellas que lo llevaron hasta una cueva, pero en ella no pudo encontrar al oso. Apenas entró a la cueva se encontró con mucho más fuertes criaturas. Como por ejemplo, orcos, arañas y algunos pequeños dragones rojos. Luchó contra todos ellos para poder seguir su camino, pero el oso no apareció en ningún momento. En la cueva se encontró con un adivino, era un anciano de una gran barba blanca, que le dijo lo siguiente:

-‘’ Busca donde murió tu hija y encontrarás la respuesta.’’

Déralo se encontró con otros criminales, de los cuales huyó, ya que él era mucho mas débil. Pudo huir de los criminales pero un Ogro apareció al salir de la cueva, y con su enorme garrote le pegó en la pierna derecha. El siguió caminando como pudo, más bien, arrastrándose por la tierra como una serpiente. Al fin llegó a la orilla en la que murió su hija y descubrió que donde estaba la arena con sangre brotó una flor rosa.


Él descubrió que no tenía por que vengarse del oso ya que el sólo hizo lo que su instinto le decía, cazar. Déralo volvió con su tribu, donde lo curaron y empezaron a recuperar la confianza. Todos los días iban a verla y le hablaban, como si hablaran con ella en persona.


Desde aquel día todos llamaron a aquella flor ‘’Azalea’’




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Fecha:21-06-11 Hora:14:06 - Por: Irina

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